Autore: Orma
from: la nacion
June 25, 2007
WASHINGTON (AFP)
Las autoridades iraníes han lanzado una ofensiva contra los disidentes, en especial contra líderes sindicales, universidades, la prensa, defensores de los derechos de la mujer e iraníes con ciudadanía estadounidense, tres de los cuales han permanecido en prisión durante más de tres semanas, informó ayer The New York Times.
El diario indicó que el gobierno del presidente Mahmoud Ahmadinejad aprovechó los llamados de Estados Unidos a que se produzca un cambio de régimen en Teherán y las amenazas de un ataque militar para justificar la represión de disidentes.
Además, el cambio llegó en momentos en que la economía local está tan comprometida que, a pesar de que Irán es el segundo exportador mundial de petróleo, el gobierno está a un paso de racionar el combustible.
Algunos analistas describen la ofensiva como una "revolución cultural", un intento por retroceder el reloj a los tiempos revolucionarios de 1979, cuando la recién creada república islámica combinaba su celo religioso con la retórica antiimperialista, agregó el diario.
La atención está centrada en los enemigos políticos de Ahmadinejad, como el ex presidente Mohammed Khatami, criticado recientemente por una presunta violación de los valores morales islámicos cuando le dio la mano a una mujer desconocida en Roma tras un discurso.
Varios jóvenes acusados de usar remeras muy ajustadas o cortes de pelo muy occidentales fueron exhibidos en las calles por oficiales de policía. Varios de ellos sangraban, según The New York Times.
El jefe de la policía iraní dijo que unas 150.000 personas fueron arrestadas en la ofensiva contra el uso de cualquier vestimenta que no sea considerada islámica.
En tanto, el Consejo de Seguridad Nacional de Irán envió un documento de tres páginas a todos los editores del país en el cual se advierte sobre los temas prohibidos, entre ellos el aumento del precio del combustible.